Annie el musical, espectáculo para toda la familia, con 7 premios Tony Award, 3 premios Grammy, y contextualizado en los años treinta en la ciudad de Nueva York, de la mano de Tomás Padilla aterriza en los Teatros del Canal de Madrid en todo un alarde de arrojo y valentía en estos tiempos de pandemia, en los que la Cultura está siendo especialmente maltratada por la crisis provocada por la COVID-19.

Una obra en la que un grupo de niñas huérfanas, militantes del entusiasmo, nos dan una lección de resiliencia, optimismo y buen humor.

La compañía española Theatre Properties adapta uno de los más grandes y conocidos musicales de Broadway y suma más de un millón de espectadores en España en más de 1000 funciones.

Annie el musical se ha podido ver en Madrid desde el 18 al 26 de septiembre en la Sala Roja de Teatros del Canal de Madrid y va a seguir de gira por diversas provincias españolas. Annie el musical



Annie el musical

Crítica de ‘Annie el musical’

Ficha Técnica

Título: Annie el musical
Título original: Annie, the musical

Reparto:
Cristina Padilla (Annie)
Miguel Ángel Gamero (Oliver Warbucks)
Marta Valverde (Miss Hannigan)
Silvia Villaú (Grace Farrell)
Carlos J. Benito (Rooster)

Duración: 120 min. apróx.
Dirección: Tomás Padilla
Dramaturgia: Thomas Meehan
Música: Charles Strousse
Letras: Martin Charnin
Adaptación del libreto y dirección escénica: Tomás Padilla
Dirección musical y vocal: César Belda
Dirección actoral: Silvia Villaú
Coreógrafo: Lamberto García
Diseño de iluminación: Tomás Padilla
Diseño de audio: Pitu Paixá
Escenografía: Luis Ramírez, Bengt Froderberg y Tomás Padilla
Diseño de vestuario, peluquería y sastrería: Theatre Properties
Diseño gráfico y audiovisual: Silvia Villaú
Capitana coreografía: Laura Muriel
Dirección técnica: Tomás Padilla
Stage Management: Daniel A. Ramírez
Ingeniero de iluminación: Rodrigo Granada
Ingeniero de sonido: Raúl Escalante
Tramoya: Jorge A. Velasco, Abraham García, Francisco Ortiz y Rodrigo Cuello
Utilería: Rodrigo Cuello
Producción: Marina Padilla
Prensa y comunicación: Beatriz Mori
Distribución: Álvaro M. Blanco
Marketing y Community Manager: Carlos J. Benito
Runner: Blas S.J. Valverde
Productora: Theatre Properties

Tráiler de ‘Annie el musical’

Sinopsis de ‘Annie el musical’

Annie el musical nos presenta a Annie, una pequeña huérfana que vive en el orfanato que dirige la malvada Miss Hannighan, una cruel institutriz que maltrata a Annie y a sus amigas del orfanato. Annie sueña con que algún día sus padres vengan a recogerla.

Sin esperarlo, Annie es seleccionada para pasar las vacaciones navideñas con el multimillonario Oliver Warbucks, para dar a la prensa una imagen amable de él. Annie consigue llegar al corazón de Warbucks y tras miles de aventuras se convierte en su hija.

Un musical contextualizado en los años 30 en la ciudad de Nueva York (THEATRE PROPERTIES). 



Annie el musical
Foto de Theatre Properties

¿Quién no ha escuchado las canciones de Annie?

Annie el musical es uno de los musicales más representados en todo el mundo desde su estreno en Broadway allá por 1977. Desde entonces, ha recorrido los escenarios de medio mundo poniendo sobre las tablas la vida de Annie, una pequeña huérfana y su perrito Sandy. Llevada al cine en 1982 por John Houston, su música forma parte de la banda sonora de las vidas de millones de personas.

Theatre Properties levanta el telón con esta arriesgada propuesta adaptada por Tomás Padilla, con la dirección musical a cargo de César Belda y la dirección actoral de Silvia Villau, que también interpreta a Grace.

No hay ninguna innovación temática, ni falta que hace. La obra es fiel a la que se ha representado repetidamente por los escenarios de todo el mundo, encandilando a millones de espectadores. Lo que sí es tremendamente innovador y uno de los mejores aspectos de la obra es el acertado uso de las nuevas tecnologías para recrear los escenarios, tanto neoyorkinos como los del orfanato o casa del señor Warbucks.

Con una batería de voces en riguroso directo, tanto de las niñas, maravillosas, que interpretan a las huérfanas, como de los adultos, y unas coreografías muy logradas y espontáneas, vamos a disfrutar de esas canciones que hemos oído una y otra vez, como la canción himno “Mañana”.

Theatre Properties
Foto de Theatre Properties

El orfanato

Comienza Annie el musical con el abandono de la pequeña Annie en el hall del orfanato.

Y aquí ya nos toca la fibra sensible. Inmediatamente nos sentimos atrapados por ese pequeño e indefenso bebé que se ve despojado de su familia y va a convivir con unas pequeñas huérfanas como ella en un orfanato llevado con mano durísima, con disciplina cuasi militar, por la infame señorita Hannighan (Marta Valverde), cruel, alcohólica y desesperada por llevarse un hombre al huerto. Como la obra está dirigida también a un público infantil, hay que advertir que los “malos” son muy malos, y los “buenos” son muy buenos, como en los cuentos.

Simplemente con unas cunas en el escenario nos vamos a hacer perfectamente a la idea de la vida de esas pobres niñas. Obligadas a hacer trabajos duros, fregar el suelo de rodillas, comida mala y escasa, ropa no adecuada para el frio invierno en Nueva York, las pequeñas huérfanas (la pequeñaja Lily es adorable) siempre encontrarán el lado bueno de las cosas, afrontando con optimismo su situación y no dudando de que toda esa pesadilla llegará un momento en que acabará.

Aun viendo la dureza de la vida de estas pobres niñas, que por no tener, no tienen ni familia ni un mal vaso de leche para desayunar, sus voces, su desparpajo y la alegría con que se enfrentan a su día son tremendamente contagiosas e ilusionantes.

Annie el musical
Foto de Theatre Properties

Nueva York

Llegará un día en que Annie se escapará y buscará a sus padres por Nueva York. Un Nueva York oscuro, donde viven los pobres entre los pobres. Seres que nada poseen pero que todo lo dan. Y aquí conoceremos al pequeño amigo de Annie, Sandy, en una escena que ablandará el más duro corazón.

Precisamente en estas calles neoyorkinas es donde la obra más destaca de cuantas “Annies” hayamos visto. Una sutil iluminación y una atmósfera intimista  recrea el sempiterno vapor de las calles de la ciudad que nunca duerme en una etapa oscura, la de la Gran Depresión, donde hasta los más grandes cayeron y, que de alguna manera, puede trasladarse al momento socioeconómico que estamos viviendo en la actualidad.

Por algún tipo de magia tecnológica, las transiciones entre escenas, son imperceptibles y sin que el ojo lo capte, nos encontramos cambiando de escenario sin darnos cuenta.  Por arte de birlibirloque paseamos y bailamos por un frío y húmedo Nueva York. Espectacular el trabajo escenográfico y luminotécnico.

Theatre Properties
Foto de Theatre Properties

El señor Warbucks

Grace Farrell (Silvia Villau), la secretaria del señor Warbucks (Miguel A. Gamero) acude al orfanato para, siguiendo las órdenes de su acaudalado jefe, llevarse a Annie a su casa a pasar las vacaciones de Navidad. En este momento, la obra cambia de tercio; la pequeña Annie se va a enfrentar con un mundo hasta entonces nunca visto para ella, y va a derretir el corazón del magnate, que hasta ese momento solo pensaba en amasar más y más dinero.

Llegados a este punto, arropados en esta parte por la dulce voz de Silvia Villaú y la estentórea y acariciadora de Miguel A. Gamero, el musical va caminando hacia la recta final, en la que todo el público cantará junto al elenco al completo el himno “Mañana”, para atesorar en el recuerdo para siempre.

Annie el musical
Foto de Theatre Properties

El Crack del 29

Este maltrato infantil nos puede parecer peliculero e inventado. Porque, ¿en qué cabeza cabe que se trate así a unas niñas?

Pero estamos hablando de que todo esto figura que sucedió en los duros años del crack de 1929.

Batacazo económico, hambre y miseria.

Esas condiciones durísimas de los orfanatos existieron. No es solo la invención de un autor. El trabajo infantil mismamente aquí en España no hace muchos años existió. Pero ya nos hemos olvidado.

Precisamente ayer hablaba con una de esas niñas que en la posguerra tuvo que trabajar para poder comer lo imprescindible. Con muy pocos años, la obligaban a fregar el suelo del patio en invierno de rodillas con agua helada. Tenía que trabajar en el campo y en la casa de los señores. Apenas le daban de comer. La pegaban por cualquier motivo. Si lloraba, la pegaban más. Y esa niña, que ahora tiene 85 años, no perdió la sonrisa ni la esperanza. Echa la mirada atrás y dice: “pero eso ya pasó”. Y esa es la generación que levantó un país destrozado por una guerra, trabajando silenciosa mil horas al día, quitándose el pan de la boca para sacar a unos hijos adelante.

En estos tiempos en que el mundo se vuelve a derrumbar bajo nuestros pies, que la pandemia roe ya la puerta por segunda vez, donde tenemos miedo de perder nuestra salud y nuestro trabajo, es todo un bálsamo y una lección de vida ver como esas criaturitas sobrellevan su situación con una tremenda dignidad, inventándose la alegría donde no la hay y pensando que siempre hay un mañana donde el sol vuelve a salir.

Y algo tenemos que aprender de eso. Y dejarnos contagiar del optimismo y del entusiasmo por la vida.

Teatros del Canal
Foto de Teatros del Canal (Luz Nogués)

El teatro en los tiempos de la COVID-19

Ahora que la pandemia está haciendo estragos en todos los sectores, pero, quizás, aún más en el sector de la Cultura, es de destacar las meticulosas medidas que se han tomado en los Teatros del Canal para que todos podamos disfrutar con total seguridad del teatro.

A la entrada, toma de temperatura a todos los asistentes. Numerosos empleados con gran amabilidad nos van guiando hacia la puerta de la sala donde tendrá lugar la representación. Hay abundante gel desinfectante por doquier y que, además, huele francamente bien.

Ya en la sala, las butacas están suficientemente aisladas, y no tienes a nadie ajeno a tu grupo familiar sentado a tu lado. Al finalizar la obra, te van dirigiendo a las salidas de forma escalonada.

Imposible organizarlo mejor. Así que podemos decir alto y claro: La cultura es segura.

Annie el musical
Foto de Theatre Properties

Conclusión

Annie el musical es una obra que ya forma parte de la memoria colectiva. Pero no por eso está desactualizada. Precisamente, ahora, cuando se nos viene encima una crisis social y económica tremenda, necesitamos a Annie.

A muchas Annies. Necesitamos militantes del entusiasmo, personas que sepan sacar siempre el lado positivo de las cosas y enfrentarse a la adversidad con buena cara y tirando “pa’ alante”.

Además, es de resaltar la profesionalidad de las niñas que, cantando y bailando, interpretan a las huérfanas, desde la protagonista, Annie, a cargo de Cristina Padilla, una joven promesa a tener en cuenta, que pisa los escenarios desde que tenía apenas siete meses de vida, a la más pequeña de todas, Lily (Laura Muriel) una chiquitina increíblemente natural y divertida.

Una obra de teatro para todos los públicos, pero que resulta especialmente adecuada para los pequeños de la casa, que deben ser conscientes de la suerte que tienen de haber nacido con una familia que les quiere y les cuida, y que hay niños en el mundo que carecen de lo más importante y, aún así, son capaces de sonreír.

Nacemos con un saco lleno de ilusión, alegría e ingenuidad. Pero, sin saber cómo, se nos va vaciando a medida que pasan los años. Y es una aptitud que tenemos que revertir.

Con esta Annie el musical salimos del teatro con una sonrisa en la boca, con nuestro saco de ilusión un poco más lleno y convencidos un poco más del poder del amor para la transformación del  ser humano. Y cómo no, salimos cantando su canción himno “Mañana”.

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