De puntillas (Tip Toe) es una miniserie británica creada y escrita por Russell T. Davies y dirigida por Peter Hoar, una colaboración que vuelve a reunir a dos nombres fundamentales de algunas de las producciones más destacadas de la televisión británica reciente. Tras trabajar juntos en It's a Sin, Doctor Who y Nolly, Davies y Hoar plantean aquí un thriller social de cinco episodios que convierte una relación de vecindad aparentemente normal en una historia sobre intolerancia, radicalización y violencia. Russell T. Davies utiliza así un escenario cotidiano para hablar de problemas muy actuales: la polarización social, los prejuicios, la masculinidad tóxica, el resentimiento y la facilidad con la que determinadas ideas pueden radicalizarse hasta convertirse en violencia. Se puede ver desde el 16 de julio de 2026 en HBO Max.
Crítica de 'De puntillas'
Ficha Técnica
Título: De puntillas
Título original: Tip Toe
Reparto:
David Morrissey (Clive Goss)
Alan Cumming (Leo Struthers)
Elizabeth Berrington (Stephanie Dale)
Clare Calbraith (Maggie Sullivan)
Pooky Quesnel (Marie Goss)
Paul Rhys (Melba)
Denise Welch (Diane Vazey)
Charlie Condou (Curtis Baxter)
Luyanda Unati Lewis-Nyawo (Judy Khumalo)
Stephen Bailey (Benny)
Iz Hesketh (Zee Malone)
Rory Gallagher (El policía Pat)
Gabriel Clark (Mikey Driscoll)
Año: 2026
Duración: 45 min.
País: Reino Unido
Director: Peter Hoar
Guion: Russell T. Davies
Fotografía: Matt Gray
Música: Sam Watts
Género: Drama
Distribuidor: HBO Max
Tráiler de 'De puntillas'
Sinopsis
Leo, dueño de un bar en Canal Street, y Clive, electricista con hijos adolescentes, ven cómo sus vidas se desmoronan a medida que aumentan las tensiones sociales. Los desacuerdos más simples se convierten en una peligrosa hostilidad en su barrio de Manchester.
Dónde se puede ver la serie en streaming
Convivencia y guerra
De puntillas (Tip Toe) parte de una situación aparentemente sencilla, dos vecinos que llevan quince años viviendo puerta con puerta y que, hasta entonces, han mantenido una convivencia prácticamente cordial. Leo y Clive son dos hombres radicalmente diferentes, pero precisamente por eso resulta interesante observar cómo una relación aparentemente estable puede romperse cuando entran en juego el miedo, la frustración y los prejuicios.
La serie acierta especialmente al no presentar la intolerancia como algo que aparece de repente. Clive va construyendo su propia realidad poco a poco, interpretando cada gesto como una amenaza y convirtiendo situaciones normales en pruebas de una conspiración que solamente existe en su cabeza.
Peter Hoar evita en general el exceso de dramatismo y apuesta por una tensión mucho más cotidiana. No hace falta una gran persecución para generar angustia, basta una mirada desde una ventana, una conversación incómoda o un vecino que deja de responder a un saludo.
Ese tono cotidiano es probablemente lo que hace que De puntillas resulte tan incómoda, porque no plantea un mundo extraordinario, sino algo que perfectamente podría suceder en cualquier comunidad aparentemente tranquila.
Dos caras del conflicto
Alan Cumming construye a Leo como un personaje abierto y luminoso, pero evitando convertirlo en una especie de víctima perfecta. Tiene carácter y personalidad, su reacción ante la creciente hostilidad de Clive resulta precisamente creíble porque inicialmente ni siquiera comprende por qué alguien con quien ha convivido durante tantos años empieza a verlo como una amenaza.
Pero quien realmente consigue producir incomodidad es David Morrissey. Su personaje (Clive) no es un villano de caricatura, es un hombre corriente que va encerrándose progresivamente en una visión distorsionada de la realidad. Morrissey consigue transmitir esa transformación mediante pequeños gestos, silencios y miradas, sin necesidad de recurrir constantemente a grandes explosiones emocionales.
Un barrio tranquilo
De puntillas (Tip Toe) no necesita grandes alardes para conseguir su objetivo, la puesta en escena apuesta por el realismo y por una atmósfera progresivamente opresiva. La fotografía y la ambientación contribuyen a ese tono de drama social que poco a poco se transforma en thriller psicológico. No hay una separación radical entre ambos géneros, la amenaza nace de la realidad cotidiana y eso hace que resulte mucho más cercana.
Conclusión de 'De puntillas (Tip Toe)'
De puntillas (Tip Toe) es una miniserie notable porque entiende que para hablar del odio no basta con mostrar sus consecuencias, también hay que mostrar cómo se construye. Su mayor virtud es precisamente esa progresión, como una convivencia normal se deteriora a través de pequeños conflictos hasta convertirse en una situación extrema.
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