Julian es el primer largometraje de ficción de la directora belga Cato Kusters, un drama romántico inspirado en la historia real de la artista y activista Fleur Pierets, recogida en su libro autobiográfico Julian. La película reconstruye la intensa relación entre Fleur y su pareja, Julian, quienes emprenden un proyecto tan romántico como reivindicativo: casarse en todos los países donde el matrimonio entre personas del mismo sexo es legal. Lo que comienza como una celebración del amor acaba transformándose en un conmovedor relato sobre el duelo, la memoria y la resiliencia. Los hermanos Lukas y Michiel Dhont (Close) producen este desgarrador debut basado en hechos reales. Participa en la sección Oficial de Atlàntida Mallorca Film Fest 2026 creado por la plataforma Filmin.
Crítica de 'Julian'
Ficha Técnica
Título: Julian
Título original: Julian
Reparto:
Nina Meurisse (Fleur Pierets)
Laurence Roothooft (Julian)
David Coburn (McCluskey)
Jennifer Heylen (Imani)
Claire Bodson (Editora de Fleur)
Nanette Edens (Pareja holandesa)
Rosalia Cuevas (Ingrid)
Peter Seynaeve (Edward)
Zach Hatch (Chris)
Yannick De Coster (Bob)
Joep van der Geest (Joshua)
Saskia Huybrechtse (Pareja holandesa)
Helena Casella (Secretario municipal de São Paulo)
Año: 2025
Duración: 91 min.
País: Bélgica
Director: Cato Kusters
Guion: Cato Kusters, Angelo Tijssens. Libro: Fleur Pierets
Fotografía: Michel Rosendaal
Música: Evgueni Galperine, Sacha Galperine
Género: Drama
Distribuidor:
Tráiler de 'Julian'
Sinopsis
Tras un encuentro inesperado, Fleur y Julian se enamoran locamente. Después de que Julian le pida matrimonio, a Fleur empieza a surgirle una idea ambiciosa, aunque difícil de llevar a cabo. Poco a poco, pero con determinación, va elaborando un plan para casarse en todos los países en los que ella y su esposa puedan hacerlo. Impulsadas por su amor y por una creciente sensación de urgencia, dan un salto de fe. Tras solo cuatro bodas, su viaje llega a un final inevitable y doloroso. (Filmin)
Dónde se puede ver la película en streaming
Desafiar lo inevitable
Hay películas románticas que hablan del comienzo del amor y otras que encuentran su fuerza en la manera en que ese amor resiste cuando el tiempo empieza a agotarse. Julian pertenece claramente a esta segunda categoría, introduce una dolorosa sensación de urgencia que transforma cada boda en una conquista y al mismo tiempo, en una despedida anticipada.
El guion encuentra su mayor virtud cuando utiliza ese recorrido para reflexionar sobre el significado del compromiso. Más que acumular ceremonias, Fleur y Julian intentan dejar constancia de su existencia como pareja en un mundo donde el reconocimiento legal sigue dependiendo de las fronteras.
Sensibilidad y contención
Cato Kusters evita convertir la historia en un melodrama convencional. La puesta en escena apuesta por la cercanía con los personajes y concede más importancia a los pequeños gestos cotidianos que a los grandes discursos sobre el amor. Esa mirada contenida consigue que la emoción surja de manera natural, sin necesidad de manipular al espectador.
Julian encuentra un buen equilibrio entre la celebración de la vida y la conciencia permanente de la pérdida, incluso en sus momentos más tristes mantiene una cierta luminosidad que impide que el relato caiga en el pesimismo absoluto.
Construida desde la complicidad
Los personajes de Nina Meurisse y Laurence Roothooft funcionan como una pareja creíble porque la película dedica tiempo a mostrar su complicidad antes de enfrentarles a la enfermedad. Sus conversaciones, sus silencios y la manera en que afrontan juntas cada nueva dificultad hacen que el espectador entienda qué está realmente en juego.
La enfermedad nunca define por completo a los personajes, sigue siendo una presencia constante. Sin embargo, el relato pone el foco en cómo ambas deciden vivir el tiempo que les queda, evitando reducir la historia a un simple drama médico. Esa decisión aporta humanidad y permite que la emoción nazca del vínculo entre ellos, no únicamente de las circunstancias que atraviesan.
Visualmente elegante
Los diferentes escenarios aportan variedad sin perder nunca el carácter íntimo de la historia, cada nueva boda refleja tanto la ilusión del momento como la creciente conciencia de que el tiempo se acorta. La fotografía apuesta por una luz cálida que contrasta con la dureza de algunos acontecimientos. La banda sonora acompaña con discreción, evitando subrayar en exceso los momentos más dolorosos. La suma de todo contribuye a construir una atmósfera serena, donde el viaje importa tanto como el destino.
Conclusión de 'Julian'
Julian habla del amor, de la enfermedad y de la necesidad de dejar una huella compartida antes de que el tiempo se agote. Se hace desde una sensibilidad que evita los excesos melodramáticos y apuesta por la intimidad de sus protagonistas. Puede que algunas partes del recorrido resulten algo apresuradas y que la ambiciosa idea de recorrer distintos países quede menos desarrollada de lo que prometía su premisa, aun así la fuerza emocional de la pareja y la honestidad con la que la película aborda la pérdida consiguen sostener el conjunto.
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