¡Por fin! Después de unos añitos, Lars Von Trier vuelve a las andadas con La casa de Jack (The House That Jack Built). Un impactante thriller que relata los asesinatos de un asesino en serie obsesionado con el arte, interpretado por Matt Dillon en uno de los papeles más inesperados de su carrera. La casa de Jack, dirigida por Lars Von Trier, se estrenará en los cines de España el 25 de enero de 2019.



La casa de Jack

Crítica de La casa de Jack

Ficha técnica

Título: La casa de Jack
Título original: The House that Jack built

Reparto:
Matt Dillon (Jack)
Bruno Ganz (Verge)
Uma Thurman (Señorita #1)
Siobhan Fallon Hogan (Señorita #2)
Riley Keough (Simple)
Jeremy Davies (Al)

Duración: 155 minutos
País: Dinamarca
Director: Lars von Trier
Guion: Lars von Trier
Fotografía: Manuel Alberto Claro
Género: Thriller. Crimen

Distribuidora: Golem Distribución

Filmaffinity

IMBD

Tráiler

Sinopsis

Estados Unidos años setenta. Seguimos al inteligentísimo Jack durante cinco incidentes y descubrimos los asesinatos que le definen como asesino en serie. Vivimos la historia desde la perspectiva de Jack. Considera cada asesinato como una obra de arte, pero su profunda inadaptación le plantea problemas con el mundo exterior. A pesar de la intervención de la policía se acerca inevitablemente, Jack contra toda lógica, se empeña en arriesgarse cada vez más.

A medida que avanza la historia, compartimos las descripciones que hace de su condición, sus problemas y pensamientos mediante conversaciones con el desconocido Verge, donde se mezclan de forma grotesca la sofisticación, la autocompasión casi infantil y explicaciones detalladas de maniobras tan peligrosas como difíciles para Jack. (Golem Distribución)

Premios

  • Festival de Cannes: Sección oficial (fuera de concurso)
  • Festival de Sitges: Sección oficial (Fuera de concurso)


EL REGRESO DE LARS VON TRIER POR TODO LO ALTO

El director de Bailando en la oscuridad entra en la sala de una patada y clavando la puerta en la pared, dejándonos a todos espachurrados en el asiento con su grandeza. Cuando después de cinco años nos habíamos conseguido recuperar del impacto que nos produjo Nynphomaniac, el director danés vuelve a nuestras pantallas con una historia que nos hace plantearnos nuestra sensibilidad desde la primera secuencia.

La casa de Jack

Lars vuelve a crear esa atmósfera teatral que suele caracterizar sus historias, dispuesta esta vez en cuatro brutales episodios más un epílogo, siendo la columna vertebral de esta carnicería perfectamente estructurada, la mente del asesino Jack, quien es mostrado como Miguel Ángel y la capilla Sixtina.

Von Trier le da una vuelta al mundo del arte, y a la búsqueda de la perfección y el clímax creativo, inherentes a cualquier artista, y de paso nos recuerda que somos todos un poco morbosillos, que aunque no lo queramos reconocer, nos mola siempre la violencia. Violencia que se dignifica al ser convertida en arte.

UN PSICÓPATA COMO DIOS MANDA

Estamos hartos de ver películas de psicópatas asesinos: los hay elegantes que beben vino tinto y escuchan ópera… los que llevan máscaras de cuero y viven con sus padres en sucios chalets en el campo… pero en este caso, el maestro Von Trier, nos muestra una nueva versión del asesino en serie, libre de clichés y estereotipos, centrándose en un ser humano (subrayando lo de humano) pero carente de humanidad.

La casa de Jack

En mi opinión, lo mejor que tiene esta película es el retrato de la psicopatía (que los interesados en la psicología sabrán apreciar): cuando parece que la naturaleza del protagonista se va a tornar primaria y a sacar a relucir algún tipo de sentimiento que arruine la situación, no cae en el recurso fácil y te devuelve la jugada con un golpe de personaje perfectamente confeccionado, sin ningún punto ciego que deje cabida a lo incongruente en la historia.

Y es que no se nos presenta a un vil asesino cualquiera, sino a un arquitecto que da forma a su arte a través de la muerte. No penséis que esto va a ser un desastre como el de la película El perfume ni mucho menos, aquí se presenta la arquitectura y el asesinato como nobles artes combinadas por una mente perturbada, pero siempre tratados de una forma digna y racional.

¿MATT DILLON? ¡MATT DILLON!

Cómo me gusta ver a un actor de toda la vida haciendo algo radicalmente opuesto a lo que nos tenía acostumbrados. Tengo que reconocer que le había perdido bastante la pista al profesor Lombardo de Juegos salvajes, desde la calamitosa serie Wayward Pines… pero después de esta interpretación, Matt Dillon consigue enmendar cualquier error del pasado, y nos recuerda el increíble talento del que siempre ha hecho gala.

La casa de Jack

Esta vez, nuestro Outsider favorito, pone toda la carne en el asador y nos pone los pelos de punta con un asesino (y artista) que recorre todo el espectro de la frialdad humana. Desde luego, Jack es una de las joyas de la corona de la carrera de Dillon, que dejará a más de uno con la boca abierta.

CONCLUSIÓN

Ha merecido la pena la espera para los fans de Lars Von Trier, que pueden ir a ver tranquilos esta maravilla, a la que quizá, la única pega que se le encuentra es un epílogo un poquito demasiado largo, que desinfla ligeramente el clímax de la historia; una historia que convierte el asesinato en un arte y que nos enseña a ver el arte en lo más macabro del alma humana.

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