David Fincher, director de películas como “Seven“, “Zodiac” o “Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres” vuelve al cine con Mank. En esta ocasión, el realizador sigue el proceso de desarrollo de la icónica película “Ciudadano Kane” en la vida de su guionista Herman J. Mankiewicz. Además, supone un proyecto muy especial para el cineasta, dado que el guion proviene de una persona muy importante para él: Su padre Jack Fincher. Llega a los cines españoles este 20 de noviembre de 2020 y llegará a Netflix el 4 de diciembre de 2020. Puedes leer AQUÍ otra crítica realizada por Cinemagavia de esta película.



Mank

Crítica de ‘Mank’

Ficha técnica

Título: Mank
Título original: Mank

Reparto:
Gary Oldman (Herman Mankiewicz)
Amanda Seyfried (Marion Davies)
Lily Collins (Rita Alexander)
Tuppence Middleton (Sara Mankiewicz)
Tom Burke (Orson Welles)

Año: 2020
Duración: 132 min.
País: Estados Unidos
Dirección: David Fincher
Guion: Jack Fincher
Música: Trent Reznor, Atticus Ross
Fotografía: Erik Messerschmidt (B&W)
Género: Drama
Distribuidora: Netflix

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de ‘Mank’

Sinopsis de ‘Mank’

Mank se ambienta en el Hollywood de los años 30, que es escudriñado por los ojos del crítico social y guionista alcohólico Herman J. Mankiewicz, que tiene que apresurarse a terminar el guion de Ciudadano Kane para Orson Welles. (NETFLIX)



Mank
Foto de Netflix

Mankiewicz desmonta Hollywood

Han pasado casi 80 años del estreno original de “Ciudadano Kane”, una de las obras maestras del séptimo arte. Junto con el valor de ser considerada “la mejor película rodada en Estados Unidos”, según algunos críticos especializados, también esconde una polémica en torno a la creación de la misma. Con esta premisa, David Fincher, a través de un guion escrito por su padre Jack Fincher, llega a Mank, film que narra el proceso de escritura y la vida de Herman Mankiewicz. El libreto goza de un gran interés histórico cultural, donde se pone de manifiesto el sistema de producción y realización del Hollywood de los años 30 y 40. De igual forma, no se limita a una recreación de los hechos, sino que le da un carácter personal e íntimo, que permite que se sienta esa frustración en un sistema marcado por el poder.

Aun así, no busca villanos en el film, aunque pueda parecerlo, sino que habla de la propia creación y lo que se podía esconder detrás de uno de los guiones más controvertidos de la historia del cine. Por tanto, se conoce el trasfondo social y político, donde convergen distintas líneas de acción. De esta manera, Fincher viaja hacia el pasado, para volver a su propio presente, en una combinación llena de detalles sobre lo ocurrido. Asimismo, no es un largometraje que se disfrute en un solo visionado, por la multitud de referencias del séptimo arte que contiene. Por lo que, es necesario contemplar y poder tomarse el tiempo de fijarse más detenidamente en el desarrollo. En consecuencia, tiene una calidad excelente, pero puede no resultar accesible para todo tipo de público. Aun así, tampoco esa es su intención. Con lo cual, obtiene lo que busca. 

Mank
Foto de Netflix

Resucitando leyendas

Gary Oldman es el protagonista indiscutible de Mank, metiéndose en la piel del famoso guionista. En primer lugar, sabe aprovechar el tipo de personaje que le han dado, luciéndose en un retrato ácido y cercano como se prevé que era Mankiewicz. Igualmente, no se pierde en ser categórico, ni mucho menos, sino que le da frescura y una naturalidad exquisita. Se puede ver que Oldman disfruta con el papel, lo que le permite brillar en la mayor parte del film. Únicamente, hay alguna secuencia que se excede en el torrente de energía que deposita. Luego, Amanda Seyfried sigue avanzando en su carrera interpretativa. Para dar vida a Marion Davies, se beneficia de una luminosidad apropiada, que sabe mezclar con una humanidad muy sutil en su papel. Sin duda, es un homenaje que desmitifica los clichés en torno a Davies.

Luego, Lily Collins interpreta a Rita Alexander, a través de un trabajo temple y controlado. Sin embargo, la actriz se deja llevar excesivamente por esa rectitud en su personaje, que termina por faltarle un poco más de movimiento y energía. Por este motivo, da la apariencia de quedarse correcta, sin dar todo de sí. Por otro lado, Charles Dance y Arliss Howard hacen acto de presencia. A pesar de la duración limitada de sus participaciones, saben pisar fuerte en la escena y el espectador se queda con sendas interpretaciones. Lo mismo sucede con Tom Phelphrey y Tuppence Middleton, aunque en su caso, por la buena gestión de la carga dramática que hay sobre sus personajes. Como apunte, hay un elenco muy numeroso, lo que hace que haya varias caras durante el relato y dificulte el hilo conductor, teniendo que estar totalmente atento.

David Fincher
Foto de Netflix

Amantes del cine

Uno de los puntos más fuertes de Mank es el homenaje que hace al propio séptimo arte, lo que hace que los fans del cine caigan rendidos ante su visionado. La realización ha cuidado que la estética siga la corriente visual de aquellos años, dotándola de un efecto más nostálgico y cautivador. Gracias a esta disposición, hay secuencias que son magnánimas por la difícil gestión de los elementos plásticos y la maestría con la que se ejecutan. Así logra dar rienda suelta al lucimiento visual, que cautiva al espectador al verse envuelto en esa atmósfera artística. Aun así, no es un mero escaparate de las facultades técnicas del equipo, sino que tiene una justificación espacio-temporal y expresiva justificadas en su totalidad. No hay nada que se pueda criticar de la fotografía y la dirección de arte, son sublimes.

El diseño de vestuario, peluquería y atrezzo siguen por ese camino de dinamismo, donde se ve un cuidado minucioso sobre los elementos que se ven en escena. El resultado de una realización de esta calidad es un montaje que basa su fuerza en el poder de la imagen. Sin embargo, el ritmo no busca la acción, sino que tiene esa identidad más pausada, donde no se pretende dar grandes momentos de vigorosidad. La estructura del flashback ubica fácilmente al público, pero puede sentirse reiterativo al abusar de ello, constantemente. A pesar de ello, los gráficos que se utilizan para ello siguen el carácter del film. Por último, la banda sonora y la composición musical son un gusto para el oído, dándole ese toque final que culmina la elegancia general del film.

Mank
Foto de Netflix

Conclusión

Mank es un homenaje al cine de los años 30 y 40, con el foco sobre las desavenencias ocurridas durante la creación de “Ciudadano Kane”. A través de un guion que profundiza en la figura de Herman Mankiewicz, se expone con detalle el contexto social, histórico y político del momento. Por lo tanto, hay una riqueza de contenido exquisita. Sin embargo, calará más hondo en los enamorados del séptimo arte. Al igual que es una película para ver pausadamente. Luego, el reparto, en líneas generales, es soberbio, sobre todo Gary Oldman y Amanda Seyfried. La realización cuida los detalles, para transferir al espectador a aquellos tiempos. Asimismo, unifica todos los aspectos visuales y sonoros para culminar en una atmósfera muy especial. Deja el mito de “Ciudadano Kane” para dar paso a una visión más completa del universo que le rodea.

Reportaje de Mank en Días de Cine TVE

Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí