La última cinta de Martin Scorsese podría haber sido otra más ambientada en el mundo de la mafia, pero su uso del CGI, el apoyo de Netflix y su valerosa apuesta por la duración consiguen que el director neoyorquino siga aportando al cine. La película El irlandés muestra la historia de Frank Sheeran mientras reflexiona acerca de los momentos que definieron su vida. Estreno en cines el 15 de noviembre. Puedes leer otra crítica realizada por Cinemagavia de esta película AQUÍ. Puedes leer otras críticas realizadas por Cinemagavia de esta película AQUÍ y AQUÍ.



El irlandés

Crítica de ‘El irlandés’

Ficha Técnica

Título: El irlandés
Título original: The Irishman

Reparto:
Robert De Niro (Frank Sheeran)
Al Pacino (Jimmy Hoffa)
Joe Pesci (Russell Bufalino)
Harvey Keitel (Angelo Bruno)
Bobby Cannavale (Felix ‘Skinny Razor’ DiTullio)
Anna Paquin (Peggy Sheeran)
Jack Huston (Robert F. Kennedy)
Ray Romano (Bill Bufalino)
Kathrine Narducci (Carrie Bufalino)
Jesse Plemons (Chuckie O’Brien)

Año: 2019
Duración: 210 min.
País: Estados Unidos
Director: Martin Scorsese
Guion: Steven Zaillian (Libro: Charles Brandt)
Fotografía: Rodrigo Prieto
Música: Seann Sara Sella
Género: Thriller. Drama
Distribuidor: Netflix España

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Tráiler de la película El irlandés

Sinopsis de la película El Irlandés

Robert De NiroAl Pacino y Joe Pesci protagonizan la película de Martin Scorsese, El irlandés, una saga épica sobre el crimen organizado en Estados Unidos durante la época de la postguerra, vista a través de los ojos del veterano de la Segunda Guerra Mundial, Frank Sheeran, un buscavidas y asesino a sueldo que trabajó junto a algunas de las figuras más notables del siglo XX. A través de varias décadas, la película relata uno de los grandes misterios sin resolver de la historia americana, la desaparición del legendario líder del Sindicato, Jimmy Hoffa, y ofrece un viaje a través de los entresijos del crimen organizado: su funcionamiento interno, rivalidades y conexiones con las principales corrientes políticas. (Netflix España).



La valentía de Scorsese

El irlandés comienza con una escena de Frank Sheeran, Robert de Niro, en una silla de ruedas. A estas alturas bien podíamos tener una imagen mental similar de su director, como metáfora de su trabajo. Una persona de avanzada edad y que hace comentarios polémicos sobre las nuevas tendencias de la industria cinematográfica, estancado en los mismos lugares desde hace décadas.

La primera impresión acerca de la película El irlandéstanto por su largo metraje como por situarse en un espacio ya explorado por Scorsese, es que no debería aportar demasiado. Para el reparto vuelve a contar con Robert de Niro, Joe Pesci y Harvey Keitel, como ya hiciera en Malas calles, Uno de los nuestros o Casino. La edad de los personajes protagonistas añade un tono elegíaco a la película, una novedad en el tratamiento de estos ambientes en el caso de su director.

El director sigue siendo una de las figuras más radicales del mundo del cine, lejos de estancarse, continúa explorando nuevos territorios. Si miramos la duración, que podría calificarse de extrema, otros autores habrían escogido la opción de la miniserie, más convencional en la actualidad. En una reciente entrevista en Sight&Sound, Scorsese hablaba acerca de «intentar narrar las historias de formas diferentes», menos guiadas por el argumento que por las «conexiones intuitivas», en lo que parece un acercamiento a la improvisación.

De manera irónica el apoyo de los servicios de streaming, en este caso Netflix, ha sido lo que ha hecho posible que el proyecto salga adelante. Ningún estudio de Hollywood apostó por la película El irlandés, lo cual es un reflejo bastante fiel del estado de la industria clásica. Se tiende a señalar esos servicios de streaming como destructores del cine, sin embargo, Scorsese los utiliza para continuar con su labor de salvación del séptimo arte.

El Irlandés
Copyright Netflix

La técnica al servicio de la historia

Ha resonado mucho la técnica de rejuvenecimiento digital que la Industrial Light and Magic ha utilizado para conseguir que Robert De Niro, Joe Pesci y Al Pacino, principalmente, puedan actuar en las distintas épocas que retrata la película. Lo mejor que se puede decir del efecto, es que, sorprendentemente, consigue pasar a un segundo plano, hacer que resulte olvidable, frente a lo que podía haber sido una composición que arruinara la película. El propio Martin Scorsese ha declarado que el trabajo para obtener ese resultado ha sido de seis meses. Durante ese periodo Pablo Helman, supervisor de efectos especiales, Thelma Schoonmaker, montadora, junto al propio Scorsese revisaron toma a toma cada retoque. El director habla de esta técnica como una evolución del maquillaje, y aquí al menos no parece estar equivocado.

Las imágenes de las distintas décadas van apareciendo en pantalla de una manera que debería dificultar la transición entre las mismas, pero el trabajo de montaje de Thelma Schoonmaker hace que esa unión parezca puramente orgánica, casi natural. Tanto la labor de diseño de producción, Bob Shaw, como de diseño de vestuario, Sandy Powell y Christopher Peterson, consiguen que cada fotograma esté perfectamente encuadrado en la época que recrea. A pesar del constante juego con los saltos temporales, la trama de la película no resulta fracturada o inconexa. La composición final logra transmitir una sensación de historia profunda en todas sus dimensiones.

El Irlandés
Copyright Netflix

Adiós al rock and roll

Sería lógico pensar que nos vamos a encontrar con otra incursión frenética en el mundo del crimen organizado, al estilo de Casino o Uno de los nuestros. Lejos de ese ritmo, El irlandés es una reflexión melancólica de Frank Sheeran, repasando los momentos clave en su vida, con un ritmo mucho más bajo que esas otras obras. Se ha acusado a Scorsese de retratar la vida de los mafiosos con cierto glamour, opinión bastante discutible por cierto, pero aquí no cabe esa interpretación. Frank Sheeran y sus allegados resultan muy reales, por cercanía, por ese aire casi cutre que desprenden. Joe Pesci, como Russell Buffalino es la máxima expresión de esa serenidad, con muy pocas líneas de diálogo y una interpretación muy sobria que representa esa contención.

Muestra de ese cambio de tono y de ritmo es la ausencia de rock and roll en la banda sonora. Los ritmos de grupos como The Rolling Stones acompañaban las fechorías de los mafiosos en las películas de Scorsese. La composición de Jimmy Hoffa que hace Al Pacino es lo más cercano al ritmo rockero que podemos encontrar en pantalla. En esta ocasión disfrutamos de una banda sonora ecléctica, con temas que nos hacen viajar de década en década. A esa música sumamos el tema principal compuesto por Robbie Robertson, que consigue evocar toda esa tristeza, violencia y espiral de decadencia que conduce la película. Música que el propio director dice estar inspirada por la que se utilizaba en el noir francés de los cincuenta, con esa armónica que intenta evocar títulos como Rififi.

El Irlandés
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La hora final

El tono melancólico ronda durante todo el metraje, pero se acentúa en el último tercio con la desolación de Frank. Desolación a la que llega al final de esa dura vida, tras todo el amor, la confianza, la traición, el arrepentimiento y el lamento por los errores cometidos. Esa imposible búsqueda de redención de un hombre que no tuvo remordimientos y ahora no consigue encontrar la armonía que le resulta necesaria en sus últimos momentos. Lo dura que ha sido la vida de quienes lo rodearon se puede ver en los emotivos silencios de Anna Paquin, una de sus hijas en la ficción.

La figura de esos implacables mafiosos en plena decadencia física debido a las enfermedades que los aquejan y al simple paso del tiempo y sus efectos es tan penosa como reconfortante por ese último retazo de equidad. Que el espectador sienta empatía por la penosa situación de esos personajes es todo un logro.

No sabemos si ese camino hacia la decadencia que nos muestra el director es algún tipo de reflexión personal. En cualquier caso resulta de una dureza tan cercana y vívida que traspasa la pantalla y consigue golpearnos.

The Irishman
Copyright Netflix

Larga vida al director

Scorsese consigue su mejor película desde Casino, una obra que puede ser imperfecta, pero que debería ser ineludible para cualquier amante del cine. Nadie a excepción de él conseguiría persuadirnos para que nos interese esa trama eterna, con referencias ya vistas en repetidas ocasiones. El director sigue demostrando su amor por el cine, y nos vuelve a legar su virtuosa cámara al servicio de una historia triste. Debemos agradecer que aún podamos disfrutar de las creaciones del que probablemente sea el mayor mito viviente tras la cámara. Un señor que en lugar de sentarse en su silla para quejarse mientras apunta con el bastón a la cámara, sigue en su lucha. Y eso lo reafirma como el mayor defensor que el cine ha tenido jamás.

Reportaje de El irlandés en Días de Cine TVE

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