Que nadie duerma es la nueva película del realizador madrileño, afincado en Estados Unidos, Antonio Méndez Esparza (La vida y nada más). Una cinta que adapta la novela homónima de Juan José Millas, publicada en 2018. Una historia que protagoniza una peculiar mujer que tras ser despedida decidirá recomenzar como taxista. Con la ilusión de reencontrarse con un vecino desaparecido, del que se ha enamorado perdidamente. Todo recorriendo un Madrid poco visto y con el Turandot de Puccini como un personaje más.

La película está protagonizada por Malena Alterio (Bajo terapia), que ha recibido una nominación a mejor interpretación femenina para los Premios Forqué. Además, en el reparto se encuentran Aitana Sánchez-Gijón (Madres paralelas), José Luis Torrijo (La soledad) y Rodrigo Poisón (La gran familia española). Con guion del propio Méndez Esparza y Clara Roquet (Creatura) Que nadie duerma se estrena en cines el 17 de noviembre de 2023.



Que nadie duerma película

Crítica de 'Que nadie duerma'

Ficha Técnica

Título: Que nadie duerma
Título original: Que nadie duerma

Reparto:
Malena Alterio (Lucía)
Aitana Sánchez-Gijón (Roberta)
José Luis Torrijo (Ricardo)
Rodrigo Poisón (Braulio)
Manuel de Blas (Juanjo)

Año: 2023
Duración: 122 min.
País: España
Director: Antonio Méndez Esparza
Guion: Antonio Méndez Esparza, Clara Roquet. Libro: Juan José Millás
Fotografía: Barbu Balasoiu
Música: Zeltia Montes
Género: Drama. Intriga
Distribuidor: Wanda Visión

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Que nadie duerma (Hispánica)
  • Millás, Juan José (Autor)

Sinopsis

Lucía (Malena Alterio) pierde su empleo como programadora informática y decide dar un giro definitivo en su vida comenzando a trabajar como taxista. Mientras recorre las calles de Madrid, en búsqueda del amor y de nuevas aventuras, Lucía acaba embarcándose en una venganza en contra de aquellos que le han robado su propia historia y de los que nunca debió fiarse. (Wanda Visión)



La fantasía, el deseo de vivir

Que nadie duerma comienza con una serie de secuencias anodinas en las que contemplamos la vida gris de Lucia (Malena Alterio), la protagonista de esta fábula. Una vida que de un día para otro salta por los aires, cuando la empresa en la que trabaja quiebra. Quedándose Lucía sin su sustento. Sin aquello que la ha ocupado durante más de veinte años. Su trabajo como informática. Entonces Lucía, que vive en el barrio de Usera y cuida de un padre en los últimos años de su vida, decidirá sacarse la licencia de taxi.

Mientras, se enamora perdidamente de su vecino del piso de arriba. Un actor que escucha obsesivamente la ópera de Puccini Turandot y que tras un fugaz beso en la azotea, desaparecerá de su vida. Por lo que el objetivo de Lucía, en su nueva vida como taxista, pasará a ser encontrarse con ese hombre misterioso que ya no es capaz de olvidar. Aunque primero se topará con Roberta (Aitana Sánchez-Gijón), una productora teatral, con la que iniciará una inexplicable amistad y con otros personajes de la cultura como un dramaturgo que, de nuevo, inexplicablemente se interesará por ella. En un nueva rutina, ahora totalmente excitante, con la que dejar atrás sus días de rutinaria existencia.

Siempre con la duda de si estamos ante el fruto de la imaginación de la protagonista. Imaginación que para Lucía es un ingrediente vital fundamental. Un elemento que le imprime luz a sus días, por mucho que los guionistas se hayan empeñado en mostrar un Madrid asombrosamente lluvioso. Ya que Lucía no se ha olvidado de su nombre y en cada cosa que hace intenta brillar. A su manera, por su puesto, pero ella con su carácter extrovertido intenta hacer de cada jornada una pequeña novela de aventuras.

Que nadie duerma película
Copyright Wanda Visión

El amor de Lucía

Porque si algo mueve a la Lucía de Que nadie duerma es la vida. Ella quiere vivir. Quiere saber hacerlo y por ello armada de una indudable valentía, se mete en su taxi para recorrer las calles de Madrid. Y con ello, esperar a que algo suceda. Un algo fantástico que la permita continuar y llenar ese vacío que una sociedad demasiado individualista ha ido agrandando. En un personaje que recuerda un poco al Damián de No mires a los ojos. Dos personas tiernas y extrañas, que parecen invisibles. Dos personajes que se sirven de la imaginación y de lo misterioso para prenderse a la vida.

Y es que, en el fondo, Lucía parece una especie de alma pura que aún no ha dejado de creer. De creer en lo imposible. En lo que todos le han dicho que es imposible. Una mujer para la que no hay duda de que el amor siempre acaba venciendo al odio. Un personaje lleno de recovecos y de ninguna obviedad, que Malena Alterio borda. Ella con sus ángulos, físicos y mentales, resulta una creación desbordante de creatividad. Ya que nunca te acabas de esperar el camino que va a terminar recorriendo.

Por mucho que algunos se empeñen en recordarla siempre por su Belén inolvidable, aquí Malena demuestra su versatilidad. Su humanidad con un personaje que parece inocente, pero que no acostumbra a callarse. Durante todo el metraje, el viaje de Lucía es brutal y ella lo realiza con naturalidad, cercanía y esa extrañeza que impregna cada secuencia de la película.

Malena Alterio
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No te deja indiferente

Es verdad que resulta complicado definir a Que nadie duerma. Son muchos los géneros de los que se sirve, para finalmente articular una venganza que nada tiene que ver con lo que se podría augurar en su comienzo. Habrá a quienes le moleste o descentre esa indefinición. Pero lo que nadie podrá decir es que la cinta les ha dejado indiferentes. Sirviéndose de la citada magnífica interpretación de Malena Alterio, así como de un Madrid nada visto. Un Madrid de barrio, pero no marginal. Una ciudad que casa a la perfección con la película.

Sin olvidar la inquietante música creada por Zeltia Montes. Al inició tan desconcertante que no sabes si molesta o es de una genialidad deslumbrante. Cada elemento de la cinta es congruente con esa búsqueda de lo inexplicable.

Que nadie duerma película
Copyright Wanda Visión

Conclusión 'Que nadie duerma'

Que nadie duerma es una curiosa película. Una cinta extraña, diferente, sobre una mujer, Lucía, que es despedida de su empresa y decide empezar una nueva vida como taxista. A la vez que se enamora perdidamente de su vecino, un actor aficionado a la ópera de Puccini, Turandot. Un tipo que desaparecerá misteriosamente y que ella soñará con llevarle un día en su taxi. Siempre con la duda de la ligera frontera entre realidad e imaginación, la película avanza con mucha originalidad por los deseos de Lucía. Los deseos de amor de una mujer arrinconada que combatirá el descreimiento a base de creatividad.

Interpretada por una Malena Alterio tan natural como precisa, la cinta transita por varios géneros, siempre fiel a su tono sorprendente. Con un Madrid que choca y ayuda a ese extrañamiento general. En lo que supone una interesante adaptación del mundo de Juan José Millás. Porque a veces lo que unos tildan de normal, para otros no baja de sobresaliente.

Reportaje de Que nadie duerma en Días de Cine TVE

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CINEMAGAVIA
8 / 10
80 %
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Laura Tabuyo Acosta
Estudié comunicación audiovisual en la Universidad Carlos III  y posteriormente hice un Máster de periodismo en la Agencia EFE. Soy una amante del cine desde que tengo uso de razón y en los últimos años también me he aficionado a las series. En definitiva, me considero una amante de las historias que aspira a crear las suyas propias.
que-nadie-duerma-pelicula-critica-estreno-cineQue nadie duerma es una curiosa película. Una cinta extraña, diferente, sobre una mujer, Lucía, que es despedida de su empresa y decide empezar una nueva vida como taxista. A la vez que se enamora perdidamente de su vecino, un actor aficionado a la ópera de Puccini, Turandot. Un tipo que desaparecerá misteriosamente y que ella soñará con llevarle un día en su taxi. Siempre con la duda de la ligera frontera entre realidad e imaginación, la película avanza con mucha originalidad por los deseos de Lucía. Los deseos de amor de una mujer arrinconada que combatirá el descreimiento a base de creatividad.