VFW es un thriller de acción estadounidense dirigido por Joe Begos (Bliss, Casi humanos), con guion escrito por Max Brallier (The Last Kids on Earth) y Matthew McArdle. Un grupo de amigos en edad de jubilación y ex combatientes en Vietnam, sufren un ataque por parte de unos yonkis en el bar que se reúnen, convirtiéndolo en un fuerte que defenderán con su vida.

Está protagonizada por Stephen Lang (No respires, The Asylum), William Sadler (La maldición, Bill & Ted Face the Music), Martin Kove (Cobra Kai, Dark Games), Sierra McCormick (The Vast of Night, Some Kind of Hate), David Patrick Kelly, Dora Madison, George Wendt, Fred Williamson, Travis Hammer y Tom Williamson. La película no se ha estrenado en salas comerciales, pero sí pasó por el Festival de Sitges 2019. Ahora nos lleva a través de la plataforma de Movistar+, desde el día 23 de septiembre de 2020.



VFW

Crítica de ‘VFW’

Ficha Técnica

Título: VFW
Título original: VFW

Reparto:
Stephen Lang (Fred Parras)
William Sadler (Walter Reed)
Fred Williamson (Abe Hawkins)
Martin Kove (Lou Clayton)
David Patrick Kelly (Doug McCarthy)

Año: 2019
Duración: 92 min
País: Estados Unidos
Dirección: Joe Begos
Guion: Max Brallier y Matthew McArdle
Música: Stephen Moore
Fotografía: Mike Testin
Género: Fantástico
Distribución: Movistar+

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de ‘VFW’

Sinopsis de ‘VFW’

VFW nos muestra, como todos los soldados que han luchado en Vietnam, Fred cree que lo ha visto todo. Hasta que, una noche, él y sus amigos deben enfrentarse a una horda de yonkis mutantes que asedian el puesto de veteranos del ejército de su localidad. (MOVISTAR+).



VFW
Foto de Movistar+

Joe Begos, un guerrillero del cine

Con aún una corta trayectoria a sus espaldas, el director de Rhode Island, Joe Begos, se está convirtiendo por méritos propios en una de las figuras a seguir dentro del cine de género. A diferencia de los celebrados autores del mal llamado terror elevado como Ari Aster o Robert Eggers, el andrajoso Begos recupera el sentido festivo y casposo que tenía el terror y el fantástico ochenteros. Sus referentes más obvios son John Carpenter y David Cronenberg, pero también todo el cine con olor a videoclub y no necesariamente vinculado al género.

De esa manera, VFW (siglas de Veteran of Foreign Wars), se convierte en un honesto y disfrutable homenaje al cine de acción y terror de los años 80-90. Y lo más importante, hecho con las mismas armas que tenían entonces. Sin ínfulas grandilocuentes y con predilección por los efectos caseros exentos de CGI. Su forma de trabajar es igual que la utilizada en los cortometrajes de guerrilla. Presupuestos reducidos, sesiones de trabajo comprimidas y un grupo de amiguetes convertidos en colaboradores habituales para compartir su pasión por el cine más puro. Solo por eso, ya me tiene ganado.

Joe Begos
Foto de Movistar+

Un repaso a la filmografía del director

Vamos a hacer un breve repaso a la corta filmografía de Joe Begos para conocer mejor a este tipo. En Casi Humanos (2013), su ópera prima, recuperó el subgénero de las abducciones extraterresteres. Combinaba la fisicidad enfermiza de Cronenberg con ideas visuales de un primerizo James Cameron. También había espacio para la ciencia-ficción parida directamente a VHS por Philippe Mora o Harry Bromley Davenport. En The Mind’s Eye (2015), su segunda película, cogía prestado el poder mental de los revienta cabezas cronenbergianos de Scanners, aquí con poderes telequinésicos y mucha influencia de la Serie B más roñosa. Eso, sin dejarse de mirar en el espejo de Carpenter o De Palma.

Su tercer film, titulado Bliss (2019), sea probablemente el más ambicioso hasta la fecha y el que le ha dado un cierto reconocimiento crítico. Plantea un alucinógeno viaje entre lo físico y lo onírico. Además de construir un contundente discurso sobre las adicciones y sobre la creación artística, bebe de fuentes tan diversas como el cine de Larry Fessenden o de Abel Ferrara. Tan perturbador como hipnótico.

Pero para mi VFW, rodada el mismo año que la anterior, es su obra más redonda y fiel a sus intenciones originales. Es curioso que sea una obra de encargo y que cuente con un guion ajeno escrito a cuatro manos por Max Brallier y Matthew McArdle. Begos logra la transformación total como cineasta ochentero, casposo y palomitero. VFW es como una de esas películas que alquilábamos constantemente en nuestro videoclub de barrio, con rayas por toda la pantalla debido al desgaste de la cinta VHS.

Joe Begos
Foto de Movistar+

El hype de Begos

VFW combina western, terror zombi, distopía futura y acción repleta de testosterona. El argumento es casi inexistente. Aquí hemos venido a jugar. Todo se concentra en un grupo de amigos, veteranos de guerra en edad de jubilación, que deben defender su bar de hordas de drogadictos hasta arriba de HYPE. Esa nueva droga tiene un nombre irónico y que suena a chiste sobre la nueva hornada de cinéfilos twitteros más preocupados en la expectación que generan las películas que en verlas.

VFW es ritmo constante, no deja margen al respiro. El tono carpenteriano de la trama, se ve sacudido por continuas salpicaduras de sangre y muertes violentas cercanas al gore más festivo. Es una película muy de maratón de festival, una celebración del cine ochentero y con una manera de rodar cine casi olvidada, sin pretensiones en elevarse por encima del propio género.

Los personajes son de cartón-piedra, sin apenas profundidad psicológica, pero resultan tremendamente entrañables. Funcionan gracias al excelente reparto de actores carismáticos, donde destacan Stephen Lang, William Sadler, Martin Kove o Fred Williamson, con algunas secuencias descacharrantes. Yo ya tengo hype subido por ver la nueva propuesta que nos traiga Begos.

VFW
Foto de Movistar+

Conclusión

VFW es un film que combina acción y terror, dirigido por Joe Begos. Un homenaje al cine ochentero que alquilábamos en el videoclub de barrio. También, por su forma de afrontar los rodajes y efectos visuales sin CGI. Con John Carpenter en la mochila, la película es pura adrenalina con elementos gore. Existe un planteamiento de western combinado con el aspecto visual de una distopía futura. Esa fotografía nocturna creada por Mike Testin, llena de rojos y azules imposibles, te transporta a un mundo irreal donde puedes empalar a alguien con una bandera o reventarle la cabeza con un solo disparo.

También hay referencias al cine de zombis, convirtiendo al grupo de drogatas en una horda hambrienta de sangre. Pero sobre todo, hay mucha acción llena de testosterona, donde los atípicos protagonistas son un grupo de ex combatientes en edad de jubilación. El reparto es carismático y está lleno de rostros conocidos. Esos abueletes deberán lidiar una última batalla para defender su bar como si fuera el símbolo de una vieja manera de hacer cine. VFW es una sangrienta celebración del cine artesano, muy divertida y que se ve en un suspiro.

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