Navad Lapid, rabioso opositor del régimen de Benjamin Netanyahu y repudiado en Israel, firma con Yes! (Ken) un implacable himno satírico y nihilista contra la sinrazón de la guerra protagonizado por un peculiar compositor de jazz. Yes! representa una de las propuestas más radicales y provocadoras del año. El director se situó recientemente en el centro del debate internacional tras renunciar a formar parte del jurado del FIDMarseille después de recibir un boicot por su nacionalidad israelí, pese a su conocida posición disidente con el Gobierno de Israel.La decisión motivó una carta de apoyo firmada por más de 350 personalidades del cine, entre ellas Natalie Portman, Justine Triet y Jacques Audiard, que defendieron su trayectoria y definieron el boicot como un “fracaso intelectual”.

Participa en la sección Oficial del festival Atlàntida Mallorca Film Fest 2026 creado por la plataforma Filmin, y tuvo su presentación en España en la pasada Seminci donde obtuvo el premio al Mejor Montaje. Puedes leer aquí otra crítica realizada por Cinemagavia de esta película.



Yes película

Crítica de 'Yes'

Ficha Técnica

Título: Yes
Título original: Ken

Reparto:
Efrat Dor (Yasmin)
Ariel Bronz (Y)
Naama Preis (Leah)
Aleksey Serebryakov (Gran multimillonario)
Sharon Alexander (Avinoam)
Pablo Pillaud-Vivien (Secretaria multimillonaria)
Idit Teperson (Mujer rica)
Shira Shaish (Asistente de yate cantante)
Meir Fenigstein (El marido de la mujer rica)
Amit Narovliansky (Ari, nieto de una mujer rica)
Ellie Ohana (Baby Noah)
Joy Ohana (Baby Noah)
Noah Lapid Preis (El joven Noé)

Año: 2025
Duración: 149 min.
País: Israel
Director: Nadav Lapid
Guion: Nadav Lapid
Fotografía: Shai Goldman
Música:
Género: Drama
Distribuidor:

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de 'Yes'

Sinopsis

Ambientada tras los atentados de Hamas del 7 de octubre, sigue a Y., un músico de jazz en apuros al que se le encarga la tarea de poner música a un nuevo himno nacional.

Dónde se puede ver la película en streaming



El himno caótico 

Más que desarrollar una historia lineal, Yes! (Ken) utiliza la premisa para construir una sátira feroz sobre el nacionalismo, la instrumentalización del arte y la descomposición moral de una sociedad atrapada por la guerra. La película no pretende ofrecer respuestas ni equilibrar posturas; su objetivo es incomodar, provocar y cuestionar el relato oficial de un país desde una mirada profundamente personal.

La primera mitad posee una energía casi hipnótica, la música y el cinismo se mezclan en una espiral caótica que refleja una sociedad anestesiada mientras el conflicto continúa devastándolo todo. Esa acumulación de excesos funciona como una declaración de intenciones y convierte la película en una experiencia tan estimulante como agotadora.

Conforme avanza el metraje, el discurso pierde cohesión, la necesidad de acumular ideas y provocaciones acaba debilitando la progresión dramática, dando lugar a un relato que transmite más rabia que estructura. La potencia del mensaje antibelicista permanece, pero la narración termina desordenándose hasta el punto de dificultar la conexión.

Yes película

Disparar contra todo

La dirección de Nadav Lapid está marcada por una visceralidad constante que convierte cada escena en un acto de confrontación política y artística. Nunca busca la neutralidad, se mueve con nervio, invade el espacio de los personajes y construye una sensación permanente de inestabilidad.

Lapid filma con la urgencia de quien siente la necesidad de responder a una realidad insoportable. Esa intensidad constituye el gran atractivo de la película, aunque también explica buena parte de sus desequilibrios. La puesta en escena sacrifica con frecuencia la claridad narrativa en favor del impacto inmediato.

Yes! (Ken)

Devorados por el contexto

Ariel Bronz sostiene el relato con una interpretación cargada de contradicciones. Su interpretación oscila constantemente entre el desencanto, la ironía y la desesperación, convertido en un artista obligado a poner su talento al servicio de un discurso que cuestiona profundamente. Efrat Dor representa otra forma de supervivencia dentro de una sociedad fracturada.

Ambos personajes funcionan menos como individuos plenamente desarrollados que como símbolos de un país donde incluso el arte parece haber perdido su autonomía. El reparto entiende perfectamente el tono extremo de la propuesta y se entrega a una interpretación física, nerviosa y muy intensa.

Yes! (Ken)

Caos convertido en lenguaje cinematográfico

Visualmente, Yes! (Ken) apuesta por una estética agresiva que combina movimientos de cámara frenéticos, una planificación imprevisible y un montaje que transmite una sensación constante de vértigo. Sin embargo, conforme el relato avanza, el montaje comienza a evidenciar cierta dispersión y el conjunto pierde parte de la fuerza inicial.

La música ocupa un lugar central y actúa como vehículo tanto del placer como de la crítica política. Jazz, himnos y sonidos urbanos conviven en una banda sonora que refleja el permanente choque entre libertad artística y propaganda.

Conclusión de 'Yes! (Ken)'

Yes! (Ken) no busca agradar ni ofrecer una visión conciliadora del conflicto. Es una obra profundamente política que utiliza la provocación y el exceso como herramientas para denunciar el nacionalismo, la instrumentalización del arte y la degradación moral provocada por la guerra.

Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí