Balandrau, viento salvaje es la nueva película de Fernando Trullols, cineasta reconocido por sus trabajos en televisión (La Academia, Bosé, Hache) quien se sumerge en una de las tragedias más conocidas de la zona de los Pirineos catalanes. Una propuesta dramática que aboga por recrear la desaparición y el posterior movimiento de rescate de un grupo de amigos que se vieron atrapados en las montañas durante una inesperada ventisca. Balandrau, viento salvaje llegará a Filmin el 19 de junio de 2026 tras su paso por salas de cine españolas el pasado 20 de febrero.
Crítica de 'Balandrau, viento salvaje'
Resumen
Ficha Técnica
Título: Balandrau, viento salvaje
Título original: Balandrau, vent salvatge
Reparto:
Álvaro Cervantes (Josep Maria)
Bruna Cusí (Mònica)
Marc Martínez (Siscu)
Eduardo Lloveras (Oriol)
Àgata Roca (Matilde)
Anna Moliner (Elena)
Pep Ambròs (Peo)
Francesc Garrido (Artur)
Jan Buxaderas (Bernat)
Corentin Lobet (Técnico Recco)
Rai Borrell (Rai)
Adrián de Núñez (Josep Marí)
Carles Gilabert (Santi)
Eric Seijo (Adolescente)
Nia Tosas (Filla Elena)
Año: 2026
Duración: 116 min.
País: España
Director: Fernando Trullols
Guion: Danielle Schleif. Novela: Jordi Cruz
Fotografía: Miquel Prohens
Música: Música original: Arnau Bataller
Género: Aventuras. Drama
Distribuidor: Filmax
Tráiler de 'Balandrau, viento salvaje'
Sinopsis
El 30 de diciembre del 2000, un grupo de amigos se disponen a realizar el ascenso al Balandrau. El sol acompaña a los montañeros hasta que, en cuestión de minutos, todo cambia de forma imprevisible. Un viento salvaje conocido como 'torb' desencadena la peor de las tormentas de la historia de los Pirineos. (Filmax)
Dónde se puede ver la película en streaming
La imparable fuerza de la naturaleza
Balandrau, viento salvaje se presenta ante el espectador con una curiosa crisis de identidad, pues constantemente se encuentra entre dos modelos de película. Por un lado, la cinta de Fernando Trullols quiere acercarse al género de cine de catástrofes, y dentro de este, al de desastres naturales. Por ello, durante una buena parte de la película seguimos al grupo de Josep Maria en su ascenso y su posterior huida de la montaña. Y por otro lado, la cinta intenta inscribirse dentro del subgénero de cine de rescates, dando especial protagonismo al grupo de bomberos y de fuerzas de rescate encabezado por Siscu. El problema de Balandrau, viento salvaje se encuentra en que no hay un equilibrio real entre ambas secciones de la cinta.
Cuando parece que la película quiere que sigamos el camino de Josep Maria, corta para mostrarnos la situación de los equipos de rescate. Los saltos en la narrativa son constantes, y eso no tendría por qué ser malo; el problema surge en que no se ofrece ni tiempo ni contenido dramático para construir personajes más complejos o situaciones más dramáticas. Quiero decir, Balandrau, viento salvaje es una película emocionante, por supuesto, pero lo es porque depende de una situación real que fue emocionante y desgarradora. La dependencia absoluta de la carga dramática que tiene el hecho real impide que la película cree algo más original, más atrevido.
Esto se refleja especialmente en todo el arco de los equipos de rescate. No me parece innecesario que se quiera reflejar el valor de los bomberos y los rescatistas, indagando incluso en la huella psicológica que dejan esta clase de situaciones. Sin embargo, Balandrau, viento salvaje adopta una mirada morbosa acerca del dolor y de la pérdida, acercándose peligrosamente a una recreación periodística de todo lo que ocurrió en su día. Entiendo la decisión de, por ejemplo, incidir en el momento en el que a los familiares de una victima se les confirma que a quien buscaban ha fallecido. Pero, ¿hacía falta hacerlo con todos?
Siento que Balandrau, viento salvaje parte con una muy buena intención, queriendo respetar el duelo y los hechos tal y como sucedieron. Pero hay veces en que, para conseguir una buena ficción basada en la realidad, hay que alterar lo que sucedió. Esto no empaña el resultado de la película, que ya os adelanto que me ha convencido bastante, pero sí que es cierto que me hace pensar que podría haberme enganchado mucho más en cuanto al desarrollo de sus personajes y a su potencia dramática.
La esperanza es lo último que se pierde
Pasando a hablar de las (múltiples) virtudes de Balandrau, viento salvaje, nos encontramos ante una fascinante producción catalana que nada tiene que envidiar a las principales cintas de desastres naturales. La factura técnica de la cinta resulta intachable, brillando con especial fuerza las postales de la cordillera pirenaica que consiguen reflejar la magnificencia del territorio gironí. Aunque el trabajo de etalonaje pueda resultar un tanto apagado, consigue recrear bien el ambiente desolador y frío al que se enfrenta el grupo de amigos. Los contrastes de luces y sombras articulan un sencillo pero eficaz mensaje de esperanza, y su iluminación natural resulta efectiva.
Algunas de las escenas de Balandrau, viento salvaje dejan boquiabierto hasta al espectador más asiduo a este modelo de películas. Así, secuencias como la aparición de la ventisca, o el posterior movimiento de los amigos a través de la nieve y el viento, resultan absolutamente emocionantes y devastadoras. Mención especial, por supuesto, al equipo de efectos especiales, quienes han conseguido recrear a la perfección el caos de la ventisca. Por otro lado, y en relación con esto último, también resulta necesario mencionar el trabajo de maquillaje, alterando los rostros de los montañistas para ofrecer un aspecto demacrado que encaja a la perfección con la situación.
Resulta también necesario mencionar el trabajo actoral presente en la cinta. Considero que la cinta ha acertado de lleno con la elección de sus actores principales, no solo en cuanto a la representación del pánico, el sufrimiento y la desesperación de los montañistas, si no también por el tratamiento de los bomberos. La actuación de Marc Martínez es contenida pero compleja, entendiendo a través de su mirada el dolor y la ansiedad que sufre en su interior. Tampoco se puede obviar la actuación de Álvaro Cervantes, quien ofrece una fisicidad y una expresividad digna de elogio.
Conclusión de 'Balandrau, viento salvaje'
Balandrau, viento salvaje es una película imperfecta pero muy bien realizada. Su necesidad de indagar en el dolor, en la mirada morbosa de la pérdida, juega un poco en su contra. Sin embargo, se trata de una cinta muy interesante y emocionante, una película visualmente hermosa que merece la pena disfrutar.
Reportaje de Balandrau, viento salvaje en Días de Cine TVE
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